El bibliotecario
Tomás Ledesma
Veinte años al frente de la biblioteca de la calle de la Oca, en Carabanchel, hasta que la cerraron. Ahora abre puertas en una hemeroteca y duerme en un sofá prestado. En la web le llaman Bartleby. Ordena el mundo como un catálogo, y por eso ve lo que nadie mira: las reglas.




